jueves, 18 de agosto de 2011

Bailar con una pena de amor (Me liberé)

Dance me to the end of love

Una inocente canción del duo Los Compadres de Cuba dice así:
"Se secó el arroyito,
que pasaba por mi casa,
lo mismo me sucedió,
con el amor de mi guapa guajira”
Es justamente cuando se seca el arroyo del amor, que las canciones más sufridas empiezan a calzar con la propia pena. Canciones que narran historias en donde sentimientos nocivos terminan siendo los protagonistas: promueven las ganas de arrancarse el corazón con las manos o beber hasta perder el conocimiento. Es fácil que la agonía amorosa encuentre melodías que la acompañen, son mas bien escasas las canciones que nos invitan a liberarnos y a sacarle la vuelta a la desdicha. Es raro que una canción nos invite a bailar con nuestra pena amorosa, apretarla un poco y moverla a nuestro ritmo.

martes, 2 de agosto de 2011

Instrucciones para cazar a una araña


Hace algún tiempo, al cerrar la puerta del baño, descubrí a una araña sobre la pared. La miré fijamente. Se quedó inmóvil. No era muy grande, sus patas eran cortas y color caramelo. Tenía la misma gracia y brillo de una canica, me sorprendí a mí mismo admirándola. Salí del baño en busca de un recipiente para cazarla. Al volver la araña ya no estaba.

lunes, 6 de diciembre de 2010

El concierto de Dylan



La espina
Esta historia empieza con una espina que se clavó en mi corazón el día en que compré la entrada. Todo fue muy rápido, llegó un email con información de conciertos, encontré que Dylan tocaba en el sur de la Florida. Ya el 2008 se presentó 5 veces en México, 3 en Brasil,  3  en Argentina, en Uruguay y Chile y sentí a Dylan cerca, pero este era mi momento. Compré la entrada con ilusión y entusiasmo desbordantes, era como si la alegría fuera un globo que se inflaba en mi corazón y mi sonrisa iba creciendo en el proceso. Ya con mi lugar asegurado se me dio por curiosear y ver por donde estaba tocando el gran Neil Young, la sorpresa fue amarga pues tocaba en 6 días a 40 minutos de mi casa y quedaban apenas 9 asientos: uno más caro que el otro. Bob Dylan es un grande entre los grandes, un fuera de serie, uno de los favoritos de mi vida, verlo en vivo era un sueño cumplido, un anhelo que ni siquiera imagine cuando ya era parte de mi vida. Pero sentir que Neil Young estaba tan cerca y tan lejos fue un golpe duro, un espina que desinfló un poco mi alegría.

viernes, 3 de septiembre de 2010

El incidente del zancudo y los insectos


No les tenía miedo ni asco y a veces tampoco compasión. De niño pasaba observando e interactuando con las diferentes clases de insectos que podía encontrar en el patio de la casa de mi abuela, que es donde pasé gran parte de mi infancia.

Las hormigas fueron y son mis favoritas. Me gustaba ver como una encontraba la comida y luego cómo, al toparse con otra, la información viajaba de hormiga en hormiga y en poco tiempo una pequeña brigada se empezaba a llevar de manera ordena y eficiente el botín alimenticio. Era un espectáculo en miniatura que me tenía fascinado. Un capitulo del programa alemán "Peter y su cajón de juguetes" me enseñó a quererlas más, a ponerles comida y crearles obstáculos y puentes para luego verlas sortearlos en busca de su alimento.

jueves, 31 de diciembre de 2009

2009 y los amigos

A vísperas de recibir el 2008 me dedicaron una cumbia muy cómica, decía algo así como "♪ Yo no olvido al año viejo, porque me ha dejado cosas muy buenas ♫" En mi caso era la pura verdad, el 2007 me había dejado cosas muy buenas, como para bailar y no olvidar. El 2009 lo recibí en una fiesta y para mi sorpresa alguien puso a las 12 la misma canción y me di cuenta que aún celebraba lo que el 2007 me había traído. Seguía agradecido y bailando.

El 2009 me revolcó algunas veces. Me dejó confundido, aturdido y desolado otras tantas. El 2009 trajo cosas muy buenas, claro, pero no veo la hora que llegue el 2010. Es más, es tanta la emoción de voltear la página que es probable que me disfrace de tigre este 31 y no me quite el disfraz hasta el año nuevo chino, pues es el año del gran felino en el horóscopo chino.

martes, 9 de junio de 2009

El hombre perenece a la tierra


En tiempos en los que la voz de las minorías no es oída, en donde se cree que hay quienes se resisten al "progreso" y se vive de espaldas al medio ambiente, es bueno leer con atención las palabras del jefe Seattle. Las comunidades nativas son un patrimonio de la humanidad.

Respuesta del Jefe Seattle al Gobernador Territorial de los Estados Unidos de América Isaac I. Stevens (enero 1854)


El Gran Jefe Blanco de Wáshington ha ordenado hacernos saber que nos quiere comprar las tierras. El Gran Jefe Blanco nos ha enviado también palabras de amistad y de buena voluntad. Mucho apreciamos esta gentileza, porque sabemos que poca falta le hace nuestra amistad.

Vamos a considerar su oferta pues sabemos que, de no hacerlo, el hombre blanco podrá venir con sus armas de fuego a tomar nuestras tierras. El Gran Jefe Blanco de Washington podrá confiar en la palabra del jefe Seattle con la misma certeza que espera el retorno de las estaciones. Como las estrellas inmutables son mis palabras.

¿Cómo se puede comprar o vender el cielo o el calor de la tierra? Esa es para nosotros una idea extraña. Si nadie puede poseer la frescura del viento ni el fulgor del agua, ¿cómo es posible que usted se proponga comprarlos?